Supongo que muchos apoyareis la filosofía de que hasta lo negativo tiene su parte positiva y es que este otoño en el que nos vemos encerrados en nuestro territorio provincial, paradojicamente estoy aprovechando para salir mas de lo habitual que es muy poco ya que el trabajo me lo impide, por lo tanto si no hay trabajo puedo salir, fíjate que curioso.
No hay mejor terapia que paseo y vida sana, aunque hoy José Miguel y yo nos hemos dado un buen tute y nos hemos apretao un almuerzo estupendo disfrutando de unas vistas que ensanchan el alma.
Cualquier ruta cerca de de Monroyo es muy recomendable para el cuerpo y la mente, pero ha llovido mucho y tenia una idea fija, ir a ver el salto del barranco d’Enferri, así que hemos tirado para Peñarroya. Muchas veces me decís, clientes del alma, que tenemos una comarca con una naturaleza espectacular, pero el monte de Peñarroya es flipante, una cosa a parte.
Tenemos muchos planes para que disfrutéis de nuestra naturaleza tanto o mas que nosotros con sentido común y todo el respeto que impone y merece la montaña.
Os dejo unas fotícos de la excursión.









